ENTREVISTA A JORGE TORREGROSSA, DIRECTOR DE “FIN”

“ENCUENTRO PARALELISMOS ENTRE LA CRISIS ACTUAL Y LA CATÁSTROFE QUE MUESTRA LA PELÍCULA”
El director alicantino Jorge Torregrossa ha debutado en el largometraje con FIN, un trhiller apocalíptico protagonizado por Maribel Verdú, Daniel Grao, Clara Lago y Carmen Ruíz, entre otros, en el que partiendo de un contexto apocalíptico del que apenas sabemos nada se retrata el dolor que provoca la pérdida y la sensación de fragilidad y desamparo del ser humano ante una situación que le supera. El filme, que llega este viernes a las pantallas españolas con 250 copias, fue presentado en Valencia por el realizador, la actriz Maribel Verdú y el productor Fernando Bovaira. Como dato curioso, gran parte de la película se rodó en localizaciones de la Comunitat Valenciana.
¿Qué es lo que te convenció de la novela homónima de David Monteagudo para decidirte a dirigir su adaptación al cine?
La primera vez que leí el libro me di cuenta de que poseía un cariz cinematográfico extraordinario. Como si Monteagudo escribiera pensando en imágenes. Ello me convenció para trasladarlo al cine. Pero además me sorprendió el inteligente tratamiento de la atmósfera existente en ese contexto apocalíptico, la magnífica dosificación del suspense y la robusta construcción psicológica de los personajes y sus relaciones.
Parece que el género de catástrofes vuelve a estar de moda. ¿Cuál crees que es el secreto de su resurgimiento?
Siempre ha atraído a una parte del público porque combina numerosos ingredientes: épica, aventura, ciencia-ficción, fantasía, suspense… Pero además de ser una temática proclive al entretenimiento pienso que trasciende con un mensaje de alerta o amenaza para que no se nos olvide lo insignificantes que somos en el universo, que nuestra aparente posición dominante es un espejismo que en cualquier momento puede dejar de serlo debido a diversas causas muy por encima de nuestro entendimiento o control. Se trata de un género que nos invita a reflexionar sobre nuestra naturaleza depredadora, insaciable, destructiva. La catástrofe no es sino una excusa para hablar sobre nosotros mismos. Ejemplos recientes lo confirman: Melancolía, Take Shelter…
Sin embargo, FIN no se ajusta del todo a una película de género. No se abusa del efectismo digital, abundan los diálogos…
Efectivamente, mi propuesta va más en una línea psicológica y poética porque no incide en el suceso que provoca el fin del mundo tal y como lo conocemos, sino sus consecuencias en un grupo de personas. Como digno ejemplo de película coral, he tratado de mostrar unas relaciones entre personajes que previamente a la crisis ya tenían conflictos. FIN habla además de la pérdida de los seres queridos, de la soledad, del derrumbe emocional ante una situación calamitosa de la que no sabemos nada.
La falta de explicaciones ante los sucesos que se narran ¿es algo intencionado?
Claro. No saber el motivo, las causas y las consecuencias de las cosas que ocurren es el primer motivo de esa sensación de indefensión, de incertidumbre, de desesperación que surge en el ser humano. Pretendía reflejar esa angustia existencial del superviviente que ve cómo el mundo desaparece ante sus ojos sin saber el por qué de esa realidad.
¿El Apocalipsis de FIN es una metáfora de la crisis real que vivimos?
Perdona que recurra al tópico: la realidad supera en ocasiones a la ficción. En FIN no quería concretar la naturaleza de la catástrofe para no dar justificaciones pseudo-científicas, sino describir estados emocionales. Hay un componente alegórico evidente: ¿la pérdida del hogar, quedarse sin empleo, no poder alimentar a tus hijos… no es síntoma demoledor de una situación de emergencia nacional? El descrédito de las instituciones públicas, la incapacidad de la clase política por llegar a pactos de Estado, la impotencia del Gobierno para solucionar los problemas sociales, la crisis moral y de valores que padecemos… ¿no son inquietantes indicios de un futuro caos? ¡Si no damos los pasos necesarios para salir de la crisis será catastrófico! Bueno, sin llegar al tremendismo, encuentro inquietantes paralelismos entre la catástrofe que se describe en FIN y la crisis actual.
Por lo menos, hay espacio para la esperanza…
Eso es algo que tenía claro desde el principio. Quise evitar una conclusión pesimista en términos filosóficos. No planteo FIN como la extinción del ser humano sino como un ejercicio de lucidez dentro de tanta oscuridad. Tomar conciencia del problema es el primer paso para su solución. Sólo entonces la supervivencia del ser humano será posible.
¿Es FIN tu debut soñado como director de largometrajes?
Sí. Sería tonto si dijera lo contrario. La carrera de un director de cine es tan complicada que estrenar ya es todo un mérito. Que los productores hayan confiado en mí, un debutante, para hacer una película como FIN resulta sorprendente.
¿Crees que el éxito internacional de Lo imposible puede servir de acicate para el necesario impulso del cine español ante la crisis económica que vivimos?
Cuando presentamos FIN en el pasado Festival de Cine de Toronto ya aprecié un gran interés por el cine realizado en nuestro país. Creo que infravaloramos nuestro trabajo. La gente de fuera le gusta el cine español. El film de Juan Antonio Bayona ha logrado alcanzar en todo el mundo registros de crítica y de público inimaginables hasta hace poco tiempo, pero no debemos considerarlo una excepción sino algo normal. Quiero pensar que poco a poco iremos conquistando el mercado internacional con títulos de calidad y de entretenimiento a la misma altura que otras cinematografías consolidadas.
Pau Vanaclocha
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Hay muchas películas sobre el fin del fin del mundo pero siento que ésta rebasa lo bobo en ocasiones. Creo que no se debe abusar de los elementos ficticios en estos filmes.